miércoles, 20 de febrero de 2013

LA ACADEMIA DE LOS NUEVOS COMUNICADORES Y PERIODISTAS


La academia y las empresas  deben trabajar de la mano en la formación de los comunicadores y/o periodistas con el objetivo de establecer y fortalecer los aprendizajes adquiridos en el aula y las necesidades del contexto (social, político y económico) para aplicarlo a la vida laboral y al ejercicio periodístico. “Esta relación se establece modificando el modelo educativo actual e incorporando la formación por competencias que genere y construya un nuevo profesional de la comunicación y periodismo con pensamiento estratégico enfocado en la capacidad de interpretar, de valorar y de juzgar la realidad”. Ver documento completo.[1] http://data.axmag.com/data/201203/U40097_F79069/index.html

La Asociación Colombiana de Facultades y Programas Universitarios en Comunicación - AFACOM busca promover el desarrollo de programas de investigación y de formación docente, así como orientar a las facultades y departamentos, para que sus niveles de formación estén en correspondencia con las tendencias y necesidades académicas y sociales y las proyecciones de la profesión en las esferas nacional e internacional”[2]

Los objetivos tanto del nuevo modelo de formación como de AFACOM se relacionan fuertemente con lo que nos expone Martín-Barbero (2011) en su libro: Los Oficios del Comunicador, en donde explica que los comunicadores y periodistas juegan un papel determinante en la sociedad y eso se ve reflejado desde sus inicios en la academia, porque es ahí donde el estudiante conoce y empieza a identificar las competencias y oficios, las agendas de legitimación y las dinámicas de transformación que se despliegan de esta profesión.

Además con los diferentes cambios en el campo académico y la fuerte incidencia de la revolución tecnológica y la acelerada transformación de sus objetivos de estudios, hacen que la comunicación sea identificada como un “conjunto de saberes y prácticas pertenecientes a diversas disciplinas y campos”[3].

Adicional a todos los cambios, AFACOM debe enfrentar nuevas tendencias o retos que también se le puede denominar: “Zonas de Conflicto”, que no es más que el involucramiento del ciudadano en términos de participación, análisis, decisión, involucramiento, entre otros[4]. Y todo lo anterior debe ser tenido en cuenta a la hora de proponer o promover cambios académicos en las diferentes facultades de comunicación. Para a su vez beneficiar el ejercicio periodístico y enfocarlo mucho más hacia la investigación, análisis y profundización de los acontecimientos.

Todo lo anterior para definir que el comunicador y/o periodista desde su ejercicio debe ser formador de opinión pública, es decir, emite juicios y/u opiniones que deben ser argumentados y con un alto grado de información, investigación, análisis y profundización. Como afirma Jordi Berrío, “la opinión pública es fundamentalmente un conjunto de procesos de comunicación que se realiza entre los ciudadanos[5]”. Adicional a esto los medios de comunicación desarrollan también un papel importante, porque ellos “vehiculan las opiniones e informaciones para que los públicos puedan formarse".
Por último y para complementar este análisis y teniendo en cuenta lo que afirma Wolton, D. (2009) en su libro: Informar no es comunicar – Contra la ideología tecnológica, “cuanto menos cosas se impongan, muchas más se negociarán. Y cuanto más informados estén los individuos, más criticarán y negociarán”[6]



[3] Martín-Barbero, J. (2011). Los Oficios del Comunicador. En: Revista Signo y Pensamiento, Universidad Javeriana, No. 59 (julio-diciembre.2011), pp. 18-40. Disponible en: http://ebookbrowse.com/barbero-los-oficios-del-comunicador-pdf-d127378663
[4] Martín-Barbero, J. (2009). Una Agenda de País en Comunicación. En: Entre saberes desechables y saberes indispensables. Bogotá: FESCOL, pp. 11-35. Disponible en: http://www.c3fes.net/docs/saberes.pdf
[5] Berrío, J. (2002). “La opinión pública”. Disponible en: http://www.portalcomunicacion.com/uploads/pdf/5_esp.pdf
[6] Wolton, D. (2009). Introducción: Comunicar es negociar y cohabitar; Cap. I: Una teoría de la comunicación – En: “Informar no es comunicar – Contra la ideología tecnológica”. Barcelona: Gedisa, pp. 11 a 35

1 comentario:

  1. Es evidente la responsabilidad que tiene el comunicador social / periodista en la construcción de tejidos comunicativos dentro de la sociedad. Y tal como lo expones "desde su ejercicio debe ser formador de opinión pública", generador de procesos que contribuyan a la construcción de ciudad.

    Rocío Durán R
    Comunicadora Social.

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